La semana de la Seguridad y Salud en el Trabajo se celebra este año del 20 al 26 de octubre con el lema “Trabajos seguros y saludables en la era digital”, resaltando cómo la digitalización está transformando tanto las oportunidades como los riesgos en el entorno laboral.

La continua incorporación masiva de tecnologías digitales, el teletrabajo y la conectividad permanente han generado unos nuevos riesgos laborales que se añaden a los tradicionales:

  • Estrés digital y sobrecarga de información: mensajes constantes, videoconferencias y la multitarea generan agotamiento mental y dificultades de concentración.
  • Trastornos musculoesqueléticos: posturas prolongadas frente a ordenadores de mesa, portátiles, tablets y el uso excesivo de teléfonos móviles.
  • Fatiga ocular y problemas de visión: exposición continuada a pantallas, mala iluminación, reflejos y falta de pautas visuales adecuadas.
  • Riesgos psicosociales: sensación de aislamiento, presión por disponibilidad constante y conflictos derivados de la falta de desconexión.
  • Riesgos relacionados con la ciberseguridad y ergonomía digital: manejo inadecuado de información sensible y falta de protocolos de seguridad digital pueden provocar estrés y responsabilidades legales.
  • Riesgos organizativos y de gestión: dificultad para supervisar el bienestar de las personas trabajadoras, falta de comunicación clara y ausencia de planes preventivos adaptados al entorno digital.

En España, la Ley 31/1995 y el R.D. 39/1997 establecen la obligación de identificar, evaluar y controlar los riesgos laborales. Aunque, en origen, fueron diseñados para entornos con trabajo presencial, se pueden adaptar perfectamente a los riesgos digitales, incluyendo aspectos ergonómicos, psicosociales y organizativos.

Entre otras, las medidas preventivas a implementar en relación con estos riesgos digitales serían:

  1. Ergonomía digital:
    1. Ajustar sillas, mesas y pantallas para mantener posturas correctas.
    2. Uso de soportes y reposapiés en caso necesario.
    3. Pausas periódicas para estiramientos y movilidad.
  2. Gestión de la carga de trabajo y desconexión:
    1. Establecer horarios de trabajo y descanso.
    2. Limitar reuniones virtuales consecutivas.
    3. Fomentar pausas activas y ejercicios de relajación ocular.
  3. Formación y concienciación:
    1. Capacitación en uso de herramientas digitales.
    2. Protocolos de manejo de información y ciberseguridad.
    3. Conciencia sobre los riesgos psicosociales y cómo prevenirlos.
  4. Evaluación y seguimiento de riesgos psicosociales:
    1. Implementar encuestas periódicas de satisfacción laboral.
    2. Establecer canales de comunicación y apoyo psicológico.
    3. Monitorear indicadores de fatiga digital, estrés y absentismo.
  5. Cultura preventiva y liderazgo:
    1. Los líderes deben promover hábitos saludables frente a la tecnología.
    2. Incentivar buenas prácticas entre equipos.
    3. Incorporar la prevención digital dentro de la estrategia organizativa.

La Prevención en la era digital no es opcional: protege la salud de los trabajadores, reduce riesgos laborales y aumenta la productividad.

Adoptar una cultura preventiva digital permite transformar los retos tecnológicos en oportunidades para trabajos más seguros, saludables y sostenibles.